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Carnaval : La Fiesta de los Sentidos
La permisividad, el quebrantamiento de
las buenas costumbres, la música, el arrebato y la
exaltación del cuerpo como símbolo de deseo podrían ser
la esencia del carnaval. Las carnestolendas como tiempo
de excesos previo a cuarenta días de penitencia y
tristeza, así manda la tradición.
Miles de personas participan en la
fiesta anual del carnaval, haciendo de las calles y las
noches de la ciudad una gran fiesta poblada por los más
increíbles seres y los más estrambóticos y descarados
personajes : son los mascaritas. Geografía internacional carnavalesca
Hablar de Carnaval en el mundo es referirse
directamente a los famosísimos de Brasil o Venecia. No hay que
quedarse cortos de miras, porque en muchas ciudades se celebran
Carnavales pintorescos e interesantes.
Brasil. Los
Carnavales no sólo se limitan a Rio de Janeiro. Los festejos se
extienden por unos 8 millones y medio de kilómetros cuadrados de
geografía brasileña, en donde unas 160 millones de personas se
desenfrenan
durante cinco días. También en otras ciudades brasileñas como
Salvador de Bahía o Pernambuco, tienen unos excelentes Carnavales,
en los que no faltan personajes como el Rey Momo y la reina del
Carnaval. Y artefactos como los camiones repletos de bafles con
escenario incluido donde los artistas se alternan las 24 horas del
día.
Italia. No cabe duda
que los teatrales carnavales de Venecia influyen por su
sofisticación, sus poses afectadas, sus narigudas máscaras y sus
disfraces llenos de brocados y puntillas. Miles de turistas acuden
cada año a la húmeda ciudad italiana con el deseo de apuntarse a la
barroca fiesta.
Aquí, podrán encontrar el programa de este año.
Pero Italia guarda otro sorprendente
Carnaval, el de
Iurea. Esta ciudad al noroeste de la península itálica en
la que se reúnen más de 25 mil personas durante tres días para
bailar, beber, comer y participar en una guerra muy particular donde
la munición utilizada son naranjas.
Francia.
Tiene dos carnavales reseñables. El de Niza, muy al estilo veneciano
y el de
Dunkerque, mucho más atractivo por su carácter festivo. La
comitiva carnavalera recorre un camino de 4 kilómetros, y en donde
lo más importante es ir a la cabeza porque es la zona más divertida.
La dirige un personaje, como no, ataviado de Napoleón tocando un
enorme bombo y es considerado el "Rey de Dunkerque". Tanto camino
cansa, por lo que se hacen paradas en unos sitios llamados
"capillas" donde se bebe y se comea discrección. También se hace una
parada delante del Ayuntamineto de la ciudad donde el Alcalde
agasaja al festejo con kilos y kilos de anchoas que tira desde el
municipal balcón.
Bélgica. El
más destacado es el Carnaval de Binche. Allí los jóvenes tapan su
rostro con una máscara y hacen bromas -a veces algo pesadas- a los
que van descubiertos. Los
"Truilles Nouilles", que así se llama a su táctica, no paran
hasta que no son convidados. Normalmente, se tienen que tomar la
copa a través de una pajita para no ser motivo de represalias. El
momento cumbre llega el 24 de febrero, cuando salen a la calle los
personajes tradicionales: pierrots, arlequines, campesinos... y
sobre todo los Gulles, ataviados con trajes de época y tocados con
sombreros enormes realizados con plumas de avestruz.
Alemania.
Aunque los carnavales de Renania y de Colonia son muy llamativos,
destacan los de
Villingen, un pueblo situado en la Selva Negra alemana. Es un
carnaval con solera, data del siglo X. La parte más vistosa del
festejo es cuando tiene lugar el "Maschgerlelauf", el 26 de febrero.
Todos los personajes típicos: Narro, Stachi, Marbili, Butzesel...,
ataviados con trajes antiquísimos, máscaras de madera y hasta con
campanas de varios kilos de peso, recorren las calles antiguas de la
ciudad.
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