En los tiempos que vivimos una vela apenas sirve para iluminar, sin embargo, las velas tienen la posibilidad de crear un ambiente especial, acogedor o místico, enigmáticos e íntimo. 

Las velas se han convertido en uno de los elementos más decorativos y románticos. Una vela colocada en un lugar apropiado da una sensación acogedora y expulsa la frialdad de una casa ausente de decoración.

Para lograr efectos en un lugar, es recomendable agruparlas de diferentes alturas para crear un buen impacto visual. Otra idea es colocar un arreglo floral o materiales naturales alrededor de candelabros altos. Para mayor seguridad, la base del candelabro debe estar bien alta sobre los materiales para que estén lejos de la zona de la llama. 

Detalles que crean ambientes Pequeños, grandes o flotantes, los cirios sirven para dar un toque luminoso a cada rincón del hogar. Su variedad permite modificar la apariencia de un sitio rápidamente y sin mayores inconvenientes.

Hay velas para todos los gustos y, desde las clásicas de palo de color cera, se ha abierto todo un mercado donde la imaginación ha sabido sacar un impresionante juego a este método tan arcaico de iluminación.

La luz de las velas crea una atmósfera de tranquilidad y permite a las personas relajarse y olvidar los problemas. Un momento romántico o una cena íntima, no estarían completos sin la penumbra que ofrecen los cirios encendidos.