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Pavo en Nochebuena
El primer
pavo asado le fue servido a Enrique
VIII de Inglaterra.
Este ave
se impuso en las mesas nobles
españolas en el siglo XVIII gracias al
mecenazgo de los Austria.
El pavo llegó a Europa procedente de
Méjico, en el primer tercio del siglo XVI.
Fue un recuerdo que trajo Hernán
Cortés del Nuevo Mundo después de que
los aztecas se lo dieran a probar.
Allí era conocido con el nombre de
guajalote. El pavo vivía también en
estado salvaje en los bosques de
Canadá. Los franceses que se
aficionaron muy pronto a sus carnes lo
llamaron dinde (de Indias). El pavo
alimentó a los hambrientos colonos
ingleses del Mayflower, que
desembarcaron en Massachusetts el
último jueves de noviembre de 1620.
Desde entonces los americanos celebran
esa fecha el día de Acción de Gracias
con una comida clásica a base de pavo
relleno.
En Europa fueron los jesuitas los que
lo introdujeron al llevarlo a sus
colegios. No faltó por ello gente de
intención aviesa que denominó
irrespetuosamente a los pavos con el
nombre de aquella orden religiosa.
Hasta
bien entrado el siglo XX no se
generalizó su consumo entre todas las
clases sociales.
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