La Magdalena 2006

(18 al 26 de marzo)

en las fiestas de la Magdalena Esta ciudad no festeja a su patrón sino que Castellón conmemora sus orígenes.

actos tradicionales (Pregó, Desfile de penitentes, Desfile de Gaiates, romería de les canyes).

el Pregó-cabalgata a la antigua usanza- en la que desfilan los personajes más representativos de su historia, como Jaime I, portador de la Carta Pobla fundacional; su lugarteniente Ximen Pérez de Arenós, Doña Violante de Hungría, así como los Cavallers portadores de estandartes y las damas palaciegas.

La peregrinación penitencial cuaresmal, el recuerdo histórico del hecho del traslado de la ciudad de la montaña al llano fértil

La Galanía a la Reina de las Fiestas. Es uno de los actos más importantes dentro del programa magdalenero.

    Es el preludio de las fiestas de la Magdalena, ya que suele celebrarse una semana antes del comienzo de las mismas.

Se celebra en un recinto cerrado denominado la Pérgola la galanía consta de tres partes Comienza siempre con un espectáculo que normalmente gira entorno a los orígenes de las fiestas fundacionales La segunda parte la que la reina comienza a ser la principal protagonista al acceder al escenario precedida de su corte de honor. La ceremonia finaliza con el capítulo de ofrendas por parte de autoridades, instituciones y otra representaciones festeras venidas de la provincia e incluso de nuestra comunidad.

El primer domingo de fiestas, en Castellón, se levantan al alba y empuñan la caña con una cinta verde en una mano y su "saquet" con el almuerzo en la otra, se dirigen a rememorar el testimonio de fidelidad a sus orígenes. Es la ROMERÍA a la ermita de la Magdalena, en el Castell Vell, antiguo asentamiento de los antepasados castellonenses, poblado que abandonó hace más de siete siglos, por el privilegio que les otorgara el REY JAUME I en 1.252.

La historia de Castellón de la Plana se inicia en las estribaciones de la sierra del Desert, en lo alto de la colina donde hoy se encuentra la ermita de la Magdalena. En este lugar se alzaba el castillo árabe conquistado por el rey Jaume I en el año 1233. La dureza de las condiciones de vida en la zona propiciaron que en 1251 (concretamente el 8 de diciembre) el monarca concediera su real permiso para el traslado de la población del monte al llano, a la alquería de Benirabe, justo donde se alza hoy la ciudad.

Un acontecimiento que, se dice, ocurrió el tercer domingo de cuaresma de 1252. Durante la Edad Media se alzaron fosos, murallas y torres defensivas para proteger la villa, pero todo fue destruido en el siglo XIX.

 Cuenta la leyenda, que en la bajada del monte a la llanura sobrevino la noche y la tempestad. Las tierras que pisaban eran pantanosas y fangosas, por ello decidieron atar un candil en el extremo de cada cayado, alumbrando así el camino por el que pasaban a través de las tinieblas. Los niños llevaban un pan cocido en forma de rollo a modo de collar, y los mayores tanteaban con las cañas a modo de pértigas el terreno pantanoso por el que debían pasar. Así surgieron en definitiva los símbolos de las fiestas de la "MAGDALENA":

los romeros suelen acceder al Ermitorio para poder hacer sonar la campana de la ermita y realizar su visita anual al antiguo "Castell Vell", que es donde estaba ubicada la antigua Ciudad de Castellón y visitar la Roca de la antigua leyenda de la SANGRE DEL MORO, muerto a manos de los cristianos.

Les Gaiates, un esclot de llum sense foc ni fum, (Estallido de luz sin fuego ni humo) El día que la gente de Castellón decidió bajar al llano, era un día de lluvia y mal tiempo, que por el camino se les hizo de noche, convirtiéndose el camino en tenebroso y peligroso, y que para no perderse, los caminantes decidieron poner un farolillo en el extremo de una caña que les alumbrara el camino.

Y así una caña, un cayado y una fuente de luz, se convirtieron en el símbolo, que ha ido evolucionando convirtiéndose en  la Gaiata, carroza engalanada que simboliza el origen de la ciudad.

Su momento culminante es por la noche, cuando la gente regresa de la ermita, desfilan por las calles de la ciudad, convirtiéndose en una serpiente de luz

Una vez finalizada, las reinas dan el tradicional grito de ¡¡MAGDALENA!! a lo que la gente responde con el grito de ¡¡VITOL!!,